Los empresarios, en pro de su crecimiento y adaptabilidad al mercado competitivo, buscan ofrecer alternativas de negocios a sus clientes, para suplir sus necesidades y convertirse en su mejor aliado; presentándose situaciones en las que se ven obligados a desarrollar algún producto o alcanzar resultados, para el cual, no cuentan con las herramientas ni recursos apropiados. Es entonces cuando interviene el outsourcing.
En ocasiones los requerimientos de los clientes, implican la necesidad de crear nuevos departamentos para poder darles el servicio. Esta actividad puede resultar muy costosa y es por ello que se acude a la tercerización u outsourcing, para cumplir con funciones específicas, en la que la compañía busca abaratar sus costos.
La tercerización, permite ahorrar espacio en las oficinas, contrataciones de personal innecesarias, además de alivianar las cargas y dar cumplimiento de los plazos exigidos por los clientes.
Existen compañías que comercializan algún producto de consumo masivo y  debido a la gran demanda de los mismos,  deben  tercerizar la distribución. La razón es porque para esas compañías, es muy costoso adquirir una flota de vehículos de transporte para tal fin; además, conllevaría a la contratación de choferes y ayudantes, seguros, depósito para los equipos de reparto y demás gastos de mantenimiento y de operaciones.
En este caso, se negocia con la compañía externa de distribución, un margen de ganancia, estableciendo un acuerdo donde se benefician ambas partes.
Por otro lado, las compañías que se dedican al outsourcing, por lo general se especializan en un área determinada como, distribución, recursos humanos, entrevistas psicológicas, telemarketing, call center, contabilidad, atención al cliente, sistemas, entre otros.
Sin duda, en muchos casos las compañías dedicadas al outsourcing, representan un alivio para compañías que requieran dar un servicio óptimo a sus clientes.