Muchas son las bebidas que conseguimos en el mercado para saciar nuestra sed, pero debemos tener cuidado al elegir con que hidratarnos.
Existe un alto consumo de bebidas como: gaseosas, energizantes, en polvo, y aguas saborizadas que representan un peligro para nuestra salud.  El aporte calórico y químico de dichas bebidas causan trastornos al organismo, en muchos casos irremediables.
Estudios revelan que más del 68 % de los adolescentes consumen bebidas energizantes.  De la misma manera más del 30 % de los adultos lo hacen, y como si fuera poco, más del 18 % de los niños las está consumiendo.
Aumento de la presión sanguínea, convulsiones, aumento de la frecuencia cardíaca, diarreas, vómitos y en algunos casos, estado de coma, son consecuencias que puede  producir esta bebida al consumirse sin control. 
Además, se ha hecho popular la mezcla de los energizantes con alcohol y con estupefacientes, combinación mortal en ocasiones.
Las gaseosas y bebidas en polvo, tienen un gran contenido químico que afecta a nuestro organismo, han existido productores que utilizaron químicos dañinos como: Aspartame y Tartrazina para la elaboración de los mismos. 
Efectos en el cuerpo como: debilitamiento de los huesos y dientes, problemas circulatorios y del corazón, diabetes, trastornos alimenticios y obesidad.  Son algunas de las complicaciones que se pueden padecer por el consumo excesivo de estas bebidas.
El cuerpo humano está conformado en un 70% de agua. Resulta conveniente a la hora de escoger cómo hidratar nuestro cuerpo, el beber agua.
Las ventajas son muchas: Ayuda a desintoxicar el cuerpo, mejora nuestra piel, hidrata las articulaciones y músculos, disminuye la posibilidad de infecciones virales como la gripe, reduce los riesgos cardíacos y de accidentes cerebro vascular, entre otras.
Nuestro mayor consumo de líquido debe ser de agua.  Pero también hay opciones saludables en menor cantidad como jugos de frutas frescas e infusiones.  A la hora de escoger, busque alternativas saludables y evite el consumo en exceso de bebidas perjudiciales a su salud.