Una de las cosas más difíciles de lograr dentro de una organización, es tener una comunicación asertiva con el equipo de trabajo; pero, ¿cómo se logra esto?
Se deben desarrollar al máximo las capacidades comunicacionales. Existen técnicas para mejorar este aspecto tan importante en el liderazgo; nunca está de más unos consejos, así que te mostraremos algunos de ellos: 
1- Mantener siempre el contacto visual.
2- Dirigirte con buen léxico y un tono de voz apropiado.
3- Expresar ideas claras y precisas.
4- Escuchar con atención, asentir y expresar que le estas siguiendo al interlocutor.
5- Respetar al interlocutor, sin ofensas ni descalificaciones.
Existe mucho material de autoayuda para perfeccionar nuestra manera de comunicarnos; pero veamos más formas de hacerlo asertivamente.
No olvidemos que en la comunicación intervienen no sólo nuestro lenguaje verbal, sino el corporal. Nuestros ademanes, también pueden indicar al receptor alguna expresión. Probablemente haya escuchado la frase que dice: “Tus ojos dicen que sí, tu boca que no”. Ese es un ejemplo muy claro de que en oportunidades decimos que no estamos molestos y por otro lado, estamos haciendo movimientos bruscos, tirando las cosas, lo que demuestra, que realmente, si estamos molestos.
Debemos tener la habilidad de hallar el modo y la forma, de expresar nuestras ideas y objetivos equilibradamente; así como también, ser capaces para hallar esas palabras que puedan hacer un clic en cada integrante del equipo de trabajo, de esta manera, lograr la motivación para perseguir el resultado.
El líder asertivo tiene que comunicar los objetivos de forma clara, congruente y directa; teniendo un profundo convencimiento, de que su influencia en el equipo, es un hecho.
Mostrarse con seguridad y sinceridad, es esencial para lograr la conexión necesaria. Persuadir al equipo con argumentos que puedan brindarles confianza y en consecuencia captar su interés de colaborar.