Como si se tratase de una película de ciencia ficción, ya son una realidad los avances tecnológicos que permiten experimentar una realidad aumentada a los seres humanos. Esta realidad aumentada se presenta cuando superponemos elementos virtuales al ambiente real donde nos encontremos. 
Un ejemplo de esta tecnología lo encontramos en los Google Glass. Con estos lentes, la persona puede ver el ambiente real donde se encuentra y mezclar con esa realidad, imágenes virtuales con información sobre el lugar como clima, hora, rutas, usar datos de la web; además puede hacer uso de multimedia con fotos, videos, hacer video llamadas etc. La idea principal de la realidad aumentada, es añadir a lo real, elementos virtuales que ayuden a mejorar la realidad.
Esta realidad aumentada está avanzando a pasos agigantados, se utiliza actualmente para fines científicos en la medicina, pudiendo recrear virtualmente imágenes superpuestas de los órganos internos de una persona en 3 dimensiones para su estudio. Otro ejemplo es  en la arquitectura, modelando estructuras en planos tridimensionales, añadiendo y quitando elementos, cambiando sus características; en fin, son muchos los usos de esta realidad aumentada que pueden beneficiar al hombre en muchos aspectos.
En otras disciplinas como la mecánica, educación, defensa, robótica, hasta en el entretenimiento, la realidad aumentada está cambiando nuestra manera de ver el mundo real.
La realidad virtual en cambio, consiste en recrear un mundo ficticio, algo que no es real y tratar de hacer que lo parezca. Hay muchos juegos donde el jugador interactúa con esas imágenes virtuales a través de los dispositivos, llevando a la persona a tener experiencias sensoriales muy parecidas a la realidad. 
Como podemos observar, las dos realidades tienen cosas en común, pero dos aplicaciones distintas.