La memoria se puede definir como la capacidad del cerebro de retener información y recuperarla; todos los tipos de estímulos pueden ser recordados como hechos, ideas, sensaciones, relaciones entre conceptos y todo tipo de estímulo.

Aunque se relaciona el hipocampo con la zona del cerebro relacionada a la memoria, no podemos localizar los recuerdos en un punto específico del cerebro.
La memoria puede ser entrenada mediante estimulación cognitiva y diversos tipos de juegos mentales.

La memoria alcanza su punto máximo a los 20 años de edad.  A partir de allí nuestra capacidad va disminuyendo en el tiempo.  

Hay tres cambios que se consideran normales y forman parte del proceso de envejecimiento:

1. Se requiere repetir varias veces algo para poder almacenarlo en la memoria.
2. A medida que pasa el tiempo tardamos más en recuperar un recuerdo.
3. Se hace necesario a veces una pista para recuperar el recuerdo.

Estos cambios por lo general se dan entre los 40 y 50 años.  A los 60, 70 y 80 casi todos los adultos saludables tendrán alguno de estos problemas.

¿Qué no es normal?

Cuando repites o das un tiempo para que la persona recupere la información o das pistas y la persona no consigue recuperarla. Existen dos señales que indican señal de alarma:

1. Cuando la gente tiende a repetirse las mismas preguntas constantemente o contar las mismas historias una y otra vez sin darse cuenta de que está repitiendo esa información.
2. Cuando alguien pierde la capacidad de hacer algo que antes si podía hacer como manejar las cuentas bancarias.

Consulte a alguien cercano a usted, que pueda dar una opinión sincera de su condición y detectar si presenta algún cambio que represente alguna señal al respeto. Es una manera de identificar los cambios importantes y así buscar ayuda profesional.