N

inguna empresa está exenta de enfrentar una crisis. Los cambios producidos por la recesión mundial empiezan a notarse con el alza en los precios de la materia prima y cuando la demanda de productos y servicios comienza a disminuir notablemente, afectando a todos los sectores económicos.


Por estas razones, no sólo debe estar atento a la situación macroeconómica, política y social; sino también se debe estar preparado, para cuando estos factores externos generaren condiciones desfavorables. 

Por supuesto, los factores externos pueden influir en el desarrollo de una crisis; pero los factores internos como el descontrol de los costos, gastos innecesarios, falta de planificación, etc. son los que con mayor incidencia afectan la salud financiera de su emprendimiento.

En este contexto,  veamos qué acciones se deben tomar ante una crisis:

  • Ante todo, lo primero que debemos hacer es reconocer que estamos ante una crisis y asumir el control y la responsabilidad del hecho.
  • Se debe hacer un alto para analizar la situación y determinar en qué nos equivocamos o qué factor externo pudo en tal caso ocasionar el problema. Si se ha cometido un error; este no debe pasarse por alto, hay que construir un nuevo plan basados en la experiencia aprendida y analizando todas las posibilidades para salir de la situación.
  • La crisis debe ser manejada por personas capacitadas y evitar que aquellas que no estén aptas, sean quienes tomen decisiones erradas que puedan hundir más a la empresa.
  • Junto a su equipo, se debe hacer un análisis realizando una matriz DOFA (debilidades, oportunidades, fortalezas y amenazas); de esta manera, desarrollar una estrategia  producto del estudio de cada uno de estos aspectos, para poder hacer frente a la crisis.


Para finalizar, una vez aplicado el plan de acción, debería restablecerse el buen curso de la compañía; pero lo más importante que debemos recuperar de la experiencia, es el aprendizaje, y no quedarnos sólo con la satisfacción de haber retomado la dirección, sino aplicar todos los conocimientos adquiridos para evitar los mismos errores, o saber cómo podemos enfrentar los factores externos que inciden en la economía de la empresa.