Sin duda, nadie quiere pasar su vida angustiado por tantas deudas, en muchos casos, estos compromisos son contraídos para poder cubrir las necesidades o urgencias. Las deudas son un dolor de cabeza y hasta nos quita el sueño; no hay una forma mágica para salir de ellas, pero existen alternativas para solventar la situación.
Para comenzar evite hacer gastos innecesarios, si se le dificulta controlar sus impulsos, mejor deje las tarjetas en casa y úselas sólo si la situación lo amerita. Las tarjetas son necesarias y nos permiten tener un record crediticio indispensable a la hora de dar una referencia o solicitar un crédito. Además nos salvan de momentos en los que debemos hacer algún pago y no tenemos dinero en la cuenta. Pero si hay que tomar la precaución de hacer uso racional de las mismas.
Haga un análisis detallado e identifique cuales son los motivos de sus deudas y planifique como va a hallar los recursos para bajar el monto de las mismas. Si usted tiene algún bien que no utilice, pero puede generar un ingreso extra por la venta, es hora de darle utilidad a ese bien. Muchas veces compramos cosas que realmente no necesitamos y las dejamos en algún rincón de la casa; seguramente otra persona le podrá dar uso y usted puede empezar a bajar sus deudas.
Utilice parte de sus ahorros para bajar la deuda, puede que le resulte más beneficioso bajar las deudas con sus respectivos intereses, que dejar el dinero sin movimiento. Los intereses resultantes de las deudas pueden terminar por comerse sus ahorros. Si hace uso de ese dinero ahorrado para pagar, al final lograra ahorrar más. 
Si no tiene ahorros y las deudas de distintas índoles le están ahorcando, puede solicitar algún préstamo personal para financiar su deuda en cuotas. Pida un crédito para pagarlo en 3 u 11 cuotas mensuales, dependiendo del monto de su deuda, para que pueda cubrirlas sin problemas.
Si posee varias tarjetas de crédito, puede usted consolidar deudas en una sola entidad bancaria. Esto le permitirá bajar los intereses y pagar cuotas más cómodas. 
No lleve el peso de su deuda sobre la espalda, observe qué recursos tiene a la mano y tome en cuenta estos puntos mencionados, para quitarse ese peso de encima.