“Antes que al médico, llama a tu amigo”. Pitágoras.
Aunque existen estudios que así lo demuestren, todos sabemos que la amistad genera bienestar en nuestro interior. No es un secreto para nadie, la alegría que sentimos cuando compartimos y nos relacionamos con otras personas. Mágicamente nos olvidamos de nuestras dolencias, malestares y hasta el hambre disminuye. 
La amistad tiene un efecto maravilloso en nuestra salud. Las relaciones de amistad activan nuestro sistema inmunológico, haciéndonos más resistentes a los resfriados, disminuyendo la hipertensión y hasta las posibilidades de padecer cáncer.
Las mujeres con cáncer de mama, son cuatro veces más propensas a fallecer por esta causa, si no tienen amistades íntimas. De igual manera, se ha demostrado que las personas con enfermedades cardíacas, que no tienen amigos cercanos; tienen una probabilidad de fallecer 50 por ciento mayor, que las que si los tienen.
Al contar con amigos, de alguna manera nuestro organismo desarrolla una capacidad de supervivencia. No tener amigos, puede causar depresión repercutiendo en la salud mental y física. Se ha comprobado que puede ser tan nocivo como consumir tabaco o alcohol.
Con el paso de los años, vamos perdiendo las capacidades cognitivas. La amistad, ayuda a mantener vivas esas zonas del cerebro, ya que las neuronas se activan con mayor intensidad, gracias a la estimulación a través de los vínculos sociales.
No espere más para disfrutar de una rica compañía, comparta momentos gratos y saludables con sus amigos. Hay momentos para todo. La amistad es de gran importancia para su vitalidad, no la desaproveche.