En un ambiente laboral siempre existe aquel compañero con grandes habilidades, pero que al momento de estar al frente de proyecto, presenta algunas debilidades que no le permiten dirigir correctamente al grupo, proponiendo de manera inadecuada sus puntos de vista y creando un malestar entre sus colaboradores.

 

Es por lo que la empatía laboral se vuelve una herramienta primordial para el liderazgo, ya que una persona puede tener potencial notable y una excelente formación, pero si es incapaz de dirigir un equipo hacia el éxito, algo no funciona bien. Un buen líder debe ser efectivo y contar con la capacidad de desarrollar una inteligencia emocional para captar las emociones del grupo y dirigirlas hacia un resultado favorable.

 

¿Qué es la empatía laboral?

 

Consiste en experimentar la realidad subjetiva de otro individuo, pero sin perder el foco de tu propia realidad, de esta manera podrás guiar a otro individuo a que pueda manejar sus sentimientos de una forma correcta e inmediata.

 

Considerar los sentimientos de tus empleados, entre otros factores, es clave importante en la toma de decisiones. Cabe recalcar que la empatía no debe ser asociada como muestra de interés o a los demás, sino como una herramienta exitosa para tu beneficio.

 

¿Cómo ponerla en práctica en el liderazgo?

 

La alta competitividad del mercado recoge la empatía como un requisito ideal en el liderazgo, apostando en muchos casos por un enfoque más agresivo e individualista. Es ahí cuando la interacción hace su aparición, siendo la empatía el arma que determinará el efectivo vínculo con tus trabajadores, compañeros, inversores, consumidores, etc.

 

Un líder sin empatía laboral puede conseguir puntualmente sus metas, pero el día que necesites que colaboren contigo no contarás con ese respaldo. En cambio, si construyes tus relaciones de forma empática, contarás con el respeto y el apoyo de tu grupo en todo momento, de esta manera obtendrás éxito en todos tus proyectos.

 

¿Cómo mejorar la empatía laboral?

 

Al igual que el resto de herramientas de inteligencia emocional, la empatía puede ser entrenada si sigues estas tres útiles pautas.

 

Escuchar activamente

 

Al momento de oír las ideas o sugerencias de tus colaboradores, procura prestar atención al contenido emocional que traen con ellas.

 

Analiza los sentimientos

 

Al escuchar es importante que te pongas en el lugar de esa persona para entender su perspectiva.

 

Presta atención a toda la comunicación

 

el lenguaje no verbal aporta gran parte de la información que emite una persona así que, e Las palabras importan, pero los gestos y expresiones también, por lo que debes aprender a leer el lenguaje corporal.

 

Estas tres pautas serán claves para poder comprender lo que trata de trasmitir la otra persona y poder adoptar en base a eso, las decisiones correctas.