Desde mediados del siglo pasado se han realizado estudios sobre la influencia que tienen los espacios en nuestro pensamiento, conducta y sentimiento. Los arquitectos han tomado muy en serio estos estudios a la hora de diseñar.
Veamos de qué manera puede influir en nuestro ser, algunos aspectos en el diseño de los espacios.
La iluminación es muy importante, ya que en un estudio de la Universidad de Georgia, llegaron a la conclusión de que los estudiantes tienen un mayor progreso académico cuando estudian en una habitación con buena iluminación natural. Esto se debe a que la luz se sincroniza con el ciclo del sueño y la atención, la falta de luz puede representar un problema para los niños; ya que la falta de luz interrumpe los niveles de cortisol en el organismo. Para las personas de la tercera edad en cambio, es conveniente tener una iluminación menor, por lo que ayuda a mantener el ritmo cardíaco y permite el relajamiento.
Es impresionante, hasta en la altura de los espacios donde nos encontramos, puede tener un efecto sobre nosotros. Pero de qué manera nos puede afectar esto.
La altura del techo de la habitación, afecta la manera en que pensamos, los estudios hechos en este sentido, reflejan que las personas que se encuentran en sitios con techos bajos, presentan una manera de pensar más analítica; en cambio las personas que se encuentran en un ambiente con mayor altura; su pensamiento se torna más abstracto. Cuando el techo se encuentra a baja altura el ser humano tiende a tener mayor enfoque en la actividad que esté realizando; aunque esto puede depender de la actividad que realice la persona.
En una sala de cirugías, en trabajos administrativos y otras actividades que requieren de concentración, se recomienda que el techo esté a baja altura; en cambio, en actividades artísticas por ejemplo, requieren de espacios más altos para dar mayor libertad de pensamiento abstracto.
El color reclama su importancia, en cuanto al diseño de los espacios se refiere. Por ejemplo, el color verde, permite a los niños tener mejores resultados en las pruebas de atención, la exposición al color verde o vistas naturales con presencia de este color, favorece notablemente la atención del niño, más que los que son expuestos a estructuras artificiales. Todo esto indica que el color verde es conveniente en ambientes de estudio o trabajo mejorando la capacidad de atención.
No olvide estos aspectos importantes a la hora de planear y crear espacios agradables en su hogar o trabajo.