Año tras año la emisión de facturas electrónicas ha ido incrementándose notablemente desde la aplicación del sistema de emisión electrónica en el 2014.
En el 2014 se contabilizaron 7,000 empresas emisoras del comprobante de pago para finales de año, y para finales del 2017 esta cifra subió a 100,000 empresas. Cabe destacar que más del 85 por ciento, vinieron haciéndolo de manera voluntaria.
Para el 2018 se espera continuar incorporando gradualmente 102 mil nuevos contribuyentes obligados a emitir facturas y otros comprobantes electrónicos. El Sunat inició en enero de 2018 un cronograma donde más de 21 mil (Principales Contribuyentes Nacionales y Regionales, así como agentes de retención y percepción) deben cumplir esta obligación tributaria.
Para el mes de mayo del presente, se tiene previsto incorporar a otro grupo (Proveedores del Estado, inscritos en el registro de Insumos Químicos y exportadores), para agosto (empresas de manufactura, construcción, hoteles y restaurantes), de igual manera para noviembre de este mismo año (contribuyentes que al 31 de diciembre del 2016 hayan tenido ingresos mayores a 150 UIT). Entre el 2019 y 2020 está prevista la incorporación de la totalidad de microempresas al sistema de emisión electrónica.
Más del 60% de las operaciones gravadas con el IGV se estima se realizarán con factura electrónica en el país. Siendo que en el 2017 este porcentaje alcanzó al 32% de las operaciones.
También se pudo observar un crecimiento notable en las facturas emitidas. Para el 2014 se contabilizaron más de 15 millones de facturas electrónicas; en el 2017 más de 188 millones al cierre y se prevé que finalizando el 2018 se duplicará este último número.
¿En qué beneficia la facturación electrónica a las empresas?
El uso del sistema de facturación electrónico facilita las gestiones de cobranzas, integrándose con los medios de pago electrónicos y la factura electrónica negociable; además incrementa la productividad en cuanto a los procesos y sistemas de facturación, facilitando la gestión del negocio. También se puede considerar la reducción de más de un 55 % en los costos de impresión de papel, tiempo y costo de distribución y archivo. A través de los medios magnéticos, la relación con sus clientes se ve beneficiada también.