Un café por la mañana, un sándwich o empanada a media mañana, un chocolate por la tarde y un chicle para después de comer o unas galletas para cerrar el día. Estos y otros más, son algunos de los gastos hormiga que están vaciando tus bolsillos ¡y no te das cuenta!

¿Cuántas veces has llegado a final de quincena por puro milagro, con lo justo para sobrevivir?

Los gastos hormiga son pequeños (y aparentemente inofensivos), y los realizamos a diario en placeres cotidianos o en cosas que la verdad no utilizamos y menos necesitamos. Sin embargo, estos gastos pueden perjudicar terriblemente tu economía, ya que, al ser tan pequeños, no les prestamos atención y cuando nos damos cuenta, ya perjudicaron nuestro presupuesto, e incluso, destruido nuestra capacidad de ahorrar.

Si son pequeños y pasan desapercibidos, ¿cómo podemos evitarlos?

Pues ahora te compartimos cinco tips para acabar con el gasto no planificado.

  1. Identifica los gastos que valen la pena

No es necesario que te prives de todo aquello que te gusta y quieres, pero es importante que entre todos esos pequeños gastos que tienes día a día, analices cuáles son lo que no te aportan y que podrías vivir sin ellos.  Haciendo esto a conciencia, podrás eliminarlos poco a poco y tus finanzas comenzarán a mejorar.

  1. Registra tus pequeños gastos

Es importante que tengas un registro de los pequeños gastos que realizas de forma diaria, y que, por semana, revises a cuánto ascendieron esos gustos.  Así podrás tener un control de los mismos y elaborar un presupuesto semanal con el que puedes evitar gastar de más. Además, podrás determinar cuáles puedes suplir con algo casero, como un café o un sándwich que podrías preparar en casa.

        3.  Lleva contigo sólo el efectivo necesario

Este paso está muy relacionado con el anterior, pues una vez que ya tienes un presupuesto semanal fijo, es recomendable que sólo portes el efectivo necesario para cuestiones como el transporte o comida en algún caso particular.  Esto te ayudará a no gastar el dinero extra que llevas contigo y reducirás tus gastos hormiga que son tan dañinos.

  1. Evita usar tu tarjeta de crédito

Es muy fácil pagar con tu tarjeta de crédito cuando no tienes el dinero a la mano y estás a mitad de una compra compulsiva.  Este hábito daña también tus finanzas pues, tarde o temprano terminarás pagando el dinero que utilizaste y es muy probable que comiences a sofocarte cuando veas lo que tienes que pagar a la fecha de corte.  Evita usar tu tarjeta de crédito para gustos momentáneos y guárdala para ocasiones en las que realmente sea necesario o en las que te convenga porque recuerda que la tarjeta de crédito tiene un cargo mensual correspondiente a intereses. Tip extra: No lleves tu tarjeta de crédito siempre en tu billetera, pues es una tentación para las compras compulsivas.

  1. Ponte una meta de ahorro mensual

Te has puesto a pensar, ¿cuánto podrías ahorrar durante un mes?

El truco aquí es que mensualmente destines una parte, aunque sea pequeña, a algo que te motive y que quieras adquirir o para algún viaje que quieras realizar.  Puedes comenzar por dejar de comprar café todos los días y guardar el dinero de los que no compraste para un viaje a fin de año.

Otro tip que podemos compartirte para ahorrar, es tomar las monedas de 2 o 5 soles que llegan a tus manos y guardarlas en tu alcancía de diario. Sin darte cuenta, poco a poco ese dinero se acumulará y dará frutos.

Estas son algunas maneras que pueden ayudarte a mejorar tus finanzas personales, disminuyendo tus gastos hormiga y haciendo cambios pequeños que se verán reflejados a largo plazo.

Recuerda: Ahorrar cuesta, pero vale la pena.