El mejor de los recursos, es el recurso humano. La forma en la que gestionamos este recurso, será definitiva para la consecución de los objetivos. La psicología, nos permite llevar a cabo esa tarea, aplicando un trato adecuado a las circunstancias y a cada persona en lo individual. 
La realidad de cada uno de los integrantes de la organización es diferente, por lo tanto, se debería producir una relación personalizada, con la intención de lograr una comunicación bidireccional efectiva.
Cuando estamos a cargo de un equipo, la psicología nos proporcionará los medios para orientar y dirigir a los colaboradores hacia resultado anhelado.
En este proceso, es importante que usted mantenga su foco en los siguientes puntos:
-Sé tú mismo.
No hay nada peor,  que una mala versión de sí mismo. La falsedad y posturas innecesarias, es algo contraproducente a la hora de querer entablar una relación exitosa con el equipo. El liderazgo natural es más efectivo, el nivel de sinceridad que percibe el colaborador del líder, es proporcional a su respuesta. Siendo natural, se consiguen más beneficios, se trabaja en armonía y se cuida de generar un buen ambiente de trabajo.
-Sé participativo.
El liderazgo participativo, favorece la relación entre jefe y empleado, ya que los colaboradores sienten que su jefe está en comunicación todo el tiempo con ellos y les hace sentir parte importante de la organización. La dirección del líder participativo proporciona a los trabajadores la confianza de aflorar sus ideas y de sentir sensaciones positivas. 
-Debes conocer a tus colaboradores.
Este punto es de gran importancia, porque al conocer bien a los colaboradores, podemos encontrar puntos de conexión que permitan una mejor relación. A través de esos puntos, se crea más afinidad entre ambos, obteniendo de su parte, un mayor compromiso y disposición hacia el trabajo.
-Muestra carisma.
Muestra la fuerza con la que trabajas, mejora tu imagen, utiliza las mejores palabras para comunicarte, se inspirador, provoca que tu presencia sea agradable a los demás con simpatía. Todos estos detalles, motivarán a tu equipo; haz que te relacionen con sensaciones positivas. No  en vano, los grandes líderes tienen estas características.
Los líderes, deben aprovechar todas las herramientas psicológicas para el beneficio de todos. El refuerzo positivo, a través de la gestión psicológica del líder, ayuda a que los colaboradores desarrollen mayor afinidad con él, trayendo un mayor provecho a la organización.