Jaco Nel, fue encontrado por su esposa casi inconsciente, quien llamó de inmediato a emergencias para que asistieran a su esposo. Los paramédicos al encontrarlo, notaron que se trataba de un caso de septicemia y le proporcionaron antibióticos camino al hospital en la ambulancia. El señor Nel, según pudo contar, colapsó al llegar al hospital donde pasó 5 días en coma por la infección.
Al despertar del coma, el señor Jaco Nel quedó muy impactado emocionalmente al verse en ese terrible estado; los tejidos se estaban dañando, a causa de la coagulación anormal de la sangre, por el choque séptico. Casi todo su cuerpo estaba negro y durante dos meses le aplicaron diálisis porque sus riñones le fallaban.
Después de varios meses en el hospital, debieron amputar sus dos piernas, todos sus dedos y su rostro quedo desfigurado. El británico dijo: "Perdí la punta de la nariz y mis labios tienen cicatrices, me cuesta hablar y también tengo dificultades para comer, aunque ahora las sobrellevo mejor, pero después de cuatro meses en el hospital me amputaron las piernas".
La causa de esta fuerte experiencia, es una bacteria que se encontraba en la saliva de su perro, que al rasguñar a su amo, le ocasiono una infección que terminó en septicemia (sobrerreacción del sistema inmunológico ante la infección). 
Su perro Harvey, tuvo que ser sacrificado, para evitar cualquier daño a otras personas; una triste decisión, pero resultaba ser muy peligroso mantener a la mascota con vida, porque podría perjudicar a otros, como a su dueño que estuvo al borde de la muerte.
Estos casos, no son muy comunes, pero siempre es conveniente mantener la buena salud de la mascota, para el beneficio de ella y el de sus dueños.