Una de las tareas más difíciles para un líder, es desbloquear el potencial de cada integrante de su equipo de trabajo. Afortunadamente, hay formas de lograrlo.
Mejorar nuestras capacidades, no es otra cosa, que alcanzar una versión mejorada de nosotros mismos. La idea consiste, en dirigir los esfuerzos para llegar al punto máximo de las capacidades individuales y colectivas del equipo.
Lo primero que debemos hacer, es encontrar una inspiración, un motivo para que cada individuo sienta la necesidad de llegar a la meta. Esa referencia que los hará comprometerse en el logro de los objetivos.
Para lograr mejores resultados, es necesario identificar los valores, fortalezas y debilidades de cada integrante, de esta manera podremos reconocer en qué puntos es necesario trabajar y cuáles debemos reforzar.
Debemos hacer sentir, el apoyo de cada uno de los compañeros, para trabajar en equipo y ayudarse unos a otros a superar sus dificultades. Esta unión, lleva a dar lo mejor de cada quien, en pro de lograr las metas individuales y colectivas. Cuando cada integrante está consciente de las metas a superar, por sus compañeros, pueden ayudar a alcanzar sus objetivos y hacerles seguimiento.
En un clima de motivación y apoyo mutuo para superar los contratiempos; es más fácil, establecer el compromiso con la meta final. Caminando todos en el mismo sentido y apoyándose mutuamente.
Hay que estar claros, de que podemos tener fallas en nuestro intento por llegar a la mejor versión de nosotros mismos; lo importante, es dar la confianza y apoyo para seguir adelante y que cada vez, sean menos los tropiezos. Esto nos mantiene animados en nuestra lucha para alcanzar las metas.
Sea el motor, que anime a sacar lo mejor de cada persona de su equipo.