La seguridad personal es indispensable en un líder de hoy, sin embargo, hay una línea muy estrecha entre la autoconfianza y el ego, ya que un verdadero líder no necesita imponerse, hacerse respetar o mostrar superioridad ante los demás.

Ningún ser humano debería vivir con ego, ya que medir tus capacidades en relación a los otros es algo que solo trae daño interno y en un líder puede resultar en algo peor.

Necesitamos líderes capaces de poder delegar funciones aunque no confíen en la capacidad de su equipo, ya que ahí entraría un tema relacionado a recursos humanos. Pero muchas veces es el ego del líder el que empuja al personal a no tener una respuesta inmediata.

Un líder deber trabajar en reflejar una buena autoimagen que trasmita seguridad, de esta manera podrá influir en su equipo y lograr que éste trabaje efectivamente en los objetivos. Por el contrario, creerse el mejor entre los miembros del equipo, refleja falta de humildad y de reconocimiento de las habilidades del resto.

Nadie quiere un líder que siempre esté buscando que nadie pueda contradecir o que saque a luz todos los errores de sus colaboradores para sentirse superior o valorado, al contrario, las personas que solo ven aspectos negativos tienden a cojear como líderes, ya que si no sabes manejar o nutrir las habilidades de los demás, es mejor que no intentes dirigir porque el ego frena al éxito.

Si presentas estas manifestaciones o comportamientos, debes entender que es el ego está trabajando por ti, ya que está disuelto en la personalidad y es difícil eliminarlo.  Pero trabajando en algunas herramientas podrás deshacer esas las cadenas que nos esclavizan al él.

Si quieres ser un líder sin ego y lograr un buen rendimiento no solo en tu equipo o entorno laboral, sino en tu vida, sigue estos pasos.

 

Haz una retrospección

Ver muy a fondo de ti ayudará a conectarte con tu verdadera esencia, puedes utilizar un espejo y verte en el sin buscar tus virtudes ni defectos, solo intenta destacar tus características personales y nútrete de esas cosas que no externalizas, puedes aprender mucho de ti mismo.

 

Acepta y reconoce tus errores

La humildad es la mejor herramienta para crecer, porque es ella es quien te empuja a explorar y extraer nuevas habilidades tal cual como lo eras de niño, sin juzgar y sin ego, solo escuchando y aceptando.

Acepta tus limitaciones

No tienes por qué saber todo en esta vida, ni mucho menos perder el tiempo en aprender lo que no sabes, ya que el secreto del éxito de un líder es rodearse de excelentes personas que destaquen en los diferentes ámbitos y unir fuerzas.

 

Identifica tus creencias y tus valores

Recopila los pensamientos que das por ciertos y que están sujetos a ti, recuerda que tus creencias determinan tu forma de ver el mundo y como interactúas en él.


Reconoce que nada es blanco o negro

La vida cambia constantemente, hay muchos matices y por eso debes desprenderte de lo constante en tu vida y a eliminar patrones y estereotipos de ti cabeza. Cuando etiquetas a la gente que te rodea, estás proyectando tu propio pensamiento en ellos y eso puede generar malestar. 


Habla menos y escucha más

Maximiza el tiempo hablando menos de un 80%, dando pie a preguntas. A veces es más útil una charla breve en la que fluyan las ideas a una en la que solo hables tú y tu ego.


Alinea tus creencias con tus valores

Deber reconocer tus valores valores y alinearlos con tus creencias, de esa manera si quieres infringir respeto entenderás que imponerlo no es la mejor forma de general la armonía que en el fondo buscas.

Pon en práctica la empatía

Cuando te dirijas a tu equipo asegúrate de ser empático, esta energía motivará mucho más a tu equipo y de esa manera podrás ejercer un mejor liderazgo y buen uso de tus recursos. Recuerda terminar la conversación con mensajes positivos hacia ellos.

 
Pon en práctica estas herramientas y verás que los resultados serán mucho más positivos para tu entorno laborar y tu vida diaria. El ego es vanidoso y cuesta trabajo dejar que te deomine, pero recuerda que los lideres tiranos ya están sobrevaluados y que las grandes cabezas del mañana son las que dejaron su ego atrás.