L

a paz en el hogar trasciende a todos los niveles de la sociedad, puesto que la familia, es un núcleo de la sociedad y la misma, proyecta hacia la sociedad, su propia condición. Una sociedad en paz comienza por una familia en paz. 

Así como la paz familiar se proyecta a la sociedad, igual ocurre con la violencia familiar. Esta violencia desarrollada en el hogar, pasa a ser parte de la misma sociedad en donde los individuos, van corrompiendo las condiciones de paz de la sociedad, volviéndola más
violenta y peligrosa.

Para que una sociedad mejore, esto debe empezar por cada miembro de la familia a través de los valores que pueden transmitir los
padres a los hijos; así como también la educación que reciben estos en los colegios, formando un complemento de la formación general del individuo.

En un hogar violento, se forman individuos que en su relación con el resto de la sociedad, manifiestan su estado, y a mayor número de estas personas, más violenta se hace la sociedad.

Debemos tomar en cuenta la responsabilidad de los gobiernos en crear políticas que puedan poner freno a la escalada de violencia y otros aspectos que perturban la paz. La no regularización de los contenidos programáticos de los medios de comunicación, y la inexistencia casi total de campañas para resaltar los valores familiares y sociales, forman parte de la responsabilidad de cada Estado.

La incorporación de planes para una mejor educación en las escuelas, es indispensable para garantizar que esos niños que serán pilares de la sociedad, crezcan adecuadamente y sean portadores de grandes valores para inculcarlos en sus futuros hogares. 

En la educación está la base para crear hogares de paz, pero todo empieza por los pequeños que se están levantando, ellos son la esperanza, pero es un trabajo coordinado entre la sociedad y los gobiernos. 

Una sociedad de paz, crece y va camino al éxito, no así las sociedades violentas y sin valores. La corrupción que vemos hoy en día, es producto de individuos que pertenecieron en gran parte a familias disfuncionales, sin valores y de una educación pobre e incapaz de enderezar los pasos de aquellos que iban por mal camino.
Sociedad y gobiernos actuando en conjunto son responsables del futuro que espera a la sociedad misma.