Cuántas veces utilizamos palabras, sólo intuyendo el sentido correcto de la misma, pero no nos detenemos a indagar sobre su significado real. Podemos pasar toda una vida nombrándolas y no pasamos de allí. Empleamos la palabra “hogar”, pero en realidad ¿conoce usted su significado?
Cuando nos preguntan, ¿Dónde estás? decimos que estamos  en casa; es muy extraño que alguien responda: en mi hogar. Esto se debe, a que en el fondo estamos conscientes de que la manera en  la que percibimos la palabra hogar, no encaja con la respuesta que queremos dar.
La palabra hogar, deriva del latín “focus” cuya traducción sería “hogar” (lugar donde se prepara la hoguera, que luego se extiende a referirse a la casa misma o a la familia que habita en ella).
Cuando mencionamos la palabra hogar, la utilizamos para referirnos a una familia o individuo que habita en una casa, creando en ellos la sensación de seguridad y calma. Pues esta palabra proviene del lugar donde se encendía el fuego y la familia se reunía alrededor de él para calentarse y alimentarse.
La casa, solo constituye para nosotros, el lugar físico donde nos encontramos en determinado momento; más no, la sensación que sentimos al estar en ella. En eso radica la diferencia y es por esta razón que a veces comentamos cuando vamos a otra casa o un sitio agradable, que ese lugar tiene un ambiente hogareño. Puesto que nos “sentimos” a gusto, cómodos, protegidos, calurosos, etc.
Hay lugares fríos, donde no tenemos esa sensación de hogar que tanto nos gusta. Debemos crear espacios confortables para nuestra familia y amigos, para que todos tengan ese calor de hogar tan necesario.