A todos nos ha pasado alguna vez, que entramos a algún establecimiento y escuchamos en vez de música “ruido”. Usted se sentiría incomodo con toda seguridad; esto ocurre cuando a la hora de invertir en un sistema de sonido para el negocio, se escoge sistemas de sonido, que no son los apropiados para la función que debe cumplir o sencillamente, se opta por alguno de mala calidad. 
Lo cierto de todo esto, es que no se tiene claro la importancia de generar un buen ambiente musical en un negocio y por qué se debe reproducir un sonido agradable, nítido y de calidad.
La música, reproducida de la manera adecuada, es un gran recurso que puede mejorar las ventas en su negocio; por lo que, el cliente siente agrado de estar en un sitio ambientado cuidadosamente, tomando en cuenta que la música y sonido, sean los apropiados para tal fin.
La música puede identificar al cliente con la marca, también provoca en el cliente una experiencia satisfactoria y más confortable. Los efectos de la música son muy positivos, no solo para los clientes sino para las personas que trabajan en lugar.
Como nota curiosa, se ha demostrado que las personas al escuchar música con ritmos acelerados, caminan con mayor rapidez y cuando escuchan ritmos más lentos, disminuyen la velocidad al caminar. Inconscientemente, nuestro cerebro reacciona involuntariamente frente a los estímulos auditivos.
Tanto puede influir la música en su comportamiento, que en un experimento realizado en una tienda de vinos, se colocó música francesa todo el día, y como resultado de ese ambiente musical, el 77 por ciento del vino vendido en ese día, fue vino francés.
Entonces, podemos concluir que la generación de un ambiente musical apropiado tanto en la selección de un buen sistema de sonido, como la musical, puede influenciar notablemente en la disposición del cliente para comprar y sentirse confortable en ese lugar; creándose lazos importantes de afinidad entre el cliente y el negocio.