Es cierto que en nuestro país hay muchas empresas que, no se encuentran formalizadas. Los motivos de la informalidad se encuentran en la cantidad de trámites y erróneas percepciones acerca de ser formal.

Es cierto que la formalización significa realizar varios trámites y generar diversos documentos, además de invertir algo de dinero en el proceso, aspectos que a veces puede parecer demasiado complicado, especialmente si es la primera vez, pero también lo es que la formalización trae innumerables ventajas que cuando nuestro negocio progrese apreciaremos mucho. Si te encuentras en esta situación, a continuación te contamos algunas ventajas de ordenar la documentación de tu negocio y trabajar formalmente.


1. Mayores posibilidades de posicionarte en el mercado, pues no tendrás problemas legales.



2. Puedes asociarte con otras personas o con otras empresas para lograr mayor competitividad.



3. Mayor credibilidad y confianza por parte de los clientes, si eres informal no les brindas seguridad, por lo tanto tendrás una menor clientela.


4. Tendrás mayores posibilidades de acceder a nuevos mercados y expandirte hacia plazas internacionales por medio de la exportación.


5. Puedes acceder a préstamos y créditos de diferentes instituciones financieras tanto estatales como privadas. Puedes comprar con factura y acceder al crédito fiscal.


6. Podrás participar en licitaciones públicas a través de la OSCE y hacer del Estado tu gran cliente. Asimismo, ser parte de la lista de proveedores de las grandes empresas, pues contarás con los requisitos formales.


7. Tendrá acceso a ferias, exhibiciones, misiones comerciales, estar en listas y directorios empresariales, además de aprovechar  una gran cantidad de recursos ofrecidos a las empresas formales.


8. Contribuirás con el Perú, ya que impulsarás el desarrollo social y económico con el pago de impuestos. Es necesario que sepas que las Pymes cuentan con beneficios tributarios.


Fuente:

Elaboración propia con información de

https://www.pqs.pe/emprendimiento/siete-ventajas-de-ser-un-emprendedor-formal